martes, 30 de diciembre de 2025

"Guaco, Caibo y Montaner en espacio sanador en año nuevo"












Cultura para To2


Por: Delfín Martell

¿El arte de la música es de este planeta, si o no? 

Bueno, es una interrogante difícil de responder, es decir, que la música no es de este planeta puede sonar poético, metafórico e incluso filosófico, dependiendo del contexto. 

Sobre este interrogante basó el análisis de hoy y planteó la hipótesis de mi experiencia recién vivida sobre el hecho del poder sanador de la música. 

En otro contexto y conectados al tema hagamos un poco de historia sobre las agrupaciones musicales producto también del análisis hoy.

 Para muchos Guaco, ave de mal agüero, es el nombre que toma la “Super Banda de Venezuela” y en mi opinión, no es casual. “Las aves de mal agüero” son portadoras de mensajes que para algunas personas son de contenido negativo y otros simplemente un graznido desagradable. 

 Para los fundadores de Guaco se ajustó a la búsqueda de un nombre que calzara a su propuesta musical, es decir, diferente y justo… Guaco solo es Guaco. 

 Su origen se remonta a “Maracaibo, Zulia” (1962). Fundada por los hermanos Aguado y amigos como Mario Viloria y Alfonso “Pompo” Aguado.  

Género: está agrupación nace como agrupación de gaita zuliana, pero evolucionó hacia una mezcla de salsa, funk, pop, flamenco y jazz, creando el llamado “ritmo Guaco”.  

 La trayectoria de esta agrupación arranca en la década de 1960: Conocidos como Los Guacos del Zulia, grabaron discos de gaita tradicional como Navidad Zuliana (1964).  

  Década de 1970: Inician la transformación con fusiones innovadoras; destacan temas como La gaita tiene montuno y María la Bollera.  

Década de 1980: se consolida nacionalmente con éxitos como: Un cigarrito y un café y Sentimiento nacional. Se les empieza a llamar “La Súper Banda de Venezuela”.  


Nota: el tema la placita de utilizo como canto sanador, por el potente coro dedicado a la China Guaquera

Internacionalización: 

Han compartido escenarios con Cheo Feliciano, Rubén Blades, Gilberto Santa Rosa y Gustavo Dudamel (en un concierto sinfónico histórico en 2016).   

Reconocimientos: Dos Latin Grammy (2016 y 2017) por Guaco Histórico y Bidimensional.  

Legado: Guaco es considerada una institución musical venezolana. Su capacidad de reinventarse durante más de seis décadas los convirtió en un referente continental, con más de 50 discos y giras en América, Europa y Japón.

Caibo:

Origen: Maracaibo, Zulia (2005). Fundado por Simón “Toto” Ruiz y Beethzarth “Bet” Acosta.  

Estilo: Se auto definieron como “pop afrovenezolano”, una fusión de pop latino con ritmos tradicionales como la gaita zuliana, el calipso y la parranda.  

- Trayectoria:

Primer disco: Tres son multitud (2008), con temas como Sandunguera y La vecina, que los posicionó en Venezuela.  

Consolidación: 

Poesía criolla (2012), considerado un parteaguas en su carrera, donde afianzaron su identidad sonora.  

Internacionalización: 

En 2014 lanzan Te llevo en mi corazón junto a Nacho (Chino & Nacho), tema que les abrió puertas fuera del país.  

Reconocimientos: 

Premios Pepsi Music (2015) y Explosión Creativa (2016) por su impacto en la música fusión.  

Legado: 

Caibo revitalizó la tradición musical venezolana con un lenguaje moderno, logrando que ritmos autóctonos dialogarán con el pop global. Su propuesta fue vista como un puente entre lo ancestral y lo contemporáneo.

"En contacto con la estética y el arte sonoro producidos por cultores venezolanos"

 Estás dos agrupaciones tienen algo en común y el tema es “canto a lo divino”, en este caso a la advocación a la virgen María en la figura de la virgen de la Chiquinquirá. 

 El término de cantar a lo divino es una locución española que significa "a lo divino" o "de manera sagrada". 

Se usa con frecuencia para describir una obra profana, reescrita con un tono religioso, o un tema profano reformulado en términos religiosos mediante metáforas y simbolismo.

  Mi teoría sanadora se vincula a estás agrupaciones Zulianas por el tema de la gaita en homenaje a la ”China de Maracaibo” y los códigos sonoros implícitos en algunos de sus temas musicales.

  En mi búsqueda de ayuda para realizarme las dos operaciones de “Cataratas” ofrendó un concierto a esta divina advocación a María, con todos mis alumnos de “Fama y Talento” como un ejercicio de Sanación, que fue tan poderosa, que desde el mismísimo primer ensayo para montar ”La placita” de Guaco y “la promesa” de Caibo, inmediatamente recibí como un milagro respuestas a mis súplicas, a pesar, de que la recaudación del concierto fue desastrosa al menos no produjo deudas.

  El milagro… A pocos días de iniciar la producción recibí un mensaje del Dr. Luis Salvador Feo la Cruz para ofrecerme ayuda, y el día de la operación sentí una presencia mística muy especial -la cual- lleve hasta el quirófano.

 Sentí los 7 colores y la presencia mística superior vinculada a la escala diatónica que me acompañó mientras manipulaban mi ojo derecho sintiendo en mi una conexión visual y auditiva de los sonidos de la escala y los colores “blanco (fa) anaranjado (la) violeta (si) y un color rojo que luego mutó a un hermoso color azul celeste(do).

 Algunos filósofos y pensadores han sugerido que la música conecta con algo más allá de lo físico: con el alma, el universo, o incluso con dimensiones superiores. Pitágoras, por ejemplo, hablaba de la “música de las esferas”, una armonía cósmica que no se escucha con los oídos, sino con el espíritu. También hay quienes creen que ciertos sonidos o frecuencias musicales tienen origen extraterrestre o que pueden “activar” estados de conciencia elevados. Lo cierto del hecho en cuestión es que definitivamente la música sana y la fe definitivamente mueve montañas.


  Aunque la música es creada por humanos, su efecto en el cerebro es tan profundo que algunos científicos la consideran una “experiencia universal” que trasciende culturas y épocas, es más, esto podría llevar a pensar que la música toca algo más allá de lo terrenal.


 Para finalizar el compositor Serialista de origen Alemán “Stockhausen” afirmó: la música es un puente entre dimensiones, una forma de comunicación universal que trascendió lo humano. 

  En lo estético y musical consideraba que el arte sonoro tenía códigos ocultos, vibraciones que podrían influir en la conciencia y el alma humana, justo a esto es lo este servidor llama “música que sana”

Ejercicio:

 Cierra los ojos y siente las campanas del templo de la “Chinita de Maracaibo”, en el tema la Promesa.


 Respira profundo y justo en el momento que dentro del tema “Caibo” inicia con el cuatro acompañado por la “flauta mágica del maestro Guasca Barrada y las voces de Caibo y negrito Borjas” estos comienzan a tejer un hermoso contra punto entre la flauta y la voces. 

 Respira y visualiza los siguientes colores: blanco, anaranjado, violeta y azul celeste, solo respira, mientras el tema musical se desarrolla y hacia el final pide por tu salud a “la China de Maracaibo” se concederá… la música es mágica y sana. 







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